
Hemos realizado nuestro sueño en el K2 y hemos dado todo lo demás a cambio.
Bueno, la cosa no ha sido tan dramática. En realidad ha sido el Garmo Negro, no el K2, y lo único que hemos dado a cambio han sido las botas, que han ido directas a la basura...

En fin, se acabaron las vacaciones, vuelta al trabajo...